lunes, 30 de agosto de 2010

Odette



Sus padres suspiraron tranquilos, sabían que Odette no preguntaría más por ahora, pero el momento llegaba y tendrían que contarle la verdad.
Cuando terminaron de cenar, Odette subió a su habitación y se acostó. Mientras en la sala sus papas se quedaron hablando entre ellos…
-Louis tenemos que decirle la verdad, tiene que saber lo que ocurre…
-No Amy, ella aun es joven, no puede haberle visto aun, es nuestra niña pequeña, es imposible-dijo Louis.
-Louis, amor, te has fijado bien en ella? Los días de luna llega más tarde de lo normal y se pasa todo el día encerrada en su habitación, leyendo y escuchando música-dijo Amy- ella le ha visto ya…
-Pero cómo? Es imposible, hemos intentado por todos los medios que no se encontrase con él, que no le viera….
-Shh! Ya mi amor, lo sé, hemos hecho lo posible, pero ya le ha visto y nos va a resultar muy difícil decirle la verdad, el secreto es demasiado grande, yo nunca le vi, pues salta dos generaciones, que tristeza que mi abuela no esté viva para decirle quien es, me tocará a mi decirle quién es su amado
Louis abrazó a Amy, sabían que tarde o temprano tendrían que contarle, que ese chico del que estaba enamorada, era un vampiro y que hacía muchos años que su familia se había encontrado con él cuando este estuvo a punto de morir, y ellos le ayudaron a sobrevivir, desde ese momento el vampiro había ayudado a todas aquellas mujeres de la familia Blackthorne.
Sin embargo, muy pocas veces se dio el caso de que una mujer Blackthorne y el vampiro se hubiesen enamorado. Por eso los padres de Odette estaban tan preocupados por ella, porque querían que su única hija hiciese una vida normal, alejada de los mitos y la fantasía, pero era tarde, lo sabían. Odette cada día amaba más a ese vampiro con el que se encontraba en las noches de luna…

miércoles, 28 de julio de 2010

Odette

-Hola! Ya llegue a casa-dijo Odette al entrar por la puerta, como era de costumbre nadie le contesto, estaban demasiado ocupados como para darse cuenta de que acababa de llegar a casa.
Ando con paso ligero hacia su habitación y allí se encerró a leer y a escuchar a Evanescence su grupo favorito, desde que lo descubrió con 14 años no había podido dejar de escuchar ese grupo cada canción para ella era como una calma, le recordaba a su amor hacia él y no podía dejar de sentirle cerca cada vez que oía cualquier canción.

Después de haber leído un rato uno de los tantos libros manoseados que ya se sabía de memoria decidió sentarse a hacer los malditos deberes que le habían mandado durante la mañana. Mientras hacía los deberes iba pensando en la noche que vería a su amado, sería la noche del baile y estaba dispuesta a pedirle que viniese con ella, gracias a dios esa noche seria luna llena por lo que estaría hasta el amanecer a su lado y no tendría problema de esconderse.

Cuando por fin termino de hacer sus deberes, salió de su habitación para ir a pasear por el jardín de su casa, tenía un pequeño rincón donde se sentaba de pequeña a observar el bosque y mirar más allá donde nadie más podía ver.

Solía estar horas y horas sentada en ese pequeño banco, leyendo  libros disfrutando de la lectura, enriqueciendo su vocabulario, había crecido con Emily Brontë y Anne Brontë. Soñando con encontrar a alguien que le amara como ocurría en esos libros.

Ese pequeño rincón donde ella se sentaba tenía unos colores muy vivos a pesar de que hacía tiempo que no se cuidaban, ella estaba demasiado ocupada con todos los líos en su cabeza y sus padres tampoco hacían caso, solo de vez en cuando como en días como hoy que no sabía qué hacer se ponía a regar las plantas, las flores, a hacer que conservaran su color y que siguieran brillando con la misma que intensidad de siempre.

Cuando la noche calló, volvió hacia dentro de la casa y se dirigió al salón donde estarían sus padres esperándola para cenar, era extraño pero ella se sentía como una extraña entre ellos y no es que haya sido por falta de afecto o de amor sus padres siempre han estado con ella pero desde hace un tiempo los encuentra muy extraños como si ocultarán un secreto que nadie debería saber y menos ella. Cuando entro al salón sus padres se callaron de inmediato sonriéndole para que se sentara a la mesa a comer…

lunes, 26 de julio de 2010

Continuacion

A la mañana siguiente mientras caminaba rumbo al instituto soñaba con la noche que paso con su amado, con las palabras que se dijeron.
-Odette, Odette, despierta- le decía su amiga Lucia mientras le zarandeaba el brazo.
-Eh? ¿Qué pasa Lucía?-dijo Odette
-Nada es solo que no has dicho nada desde hace 15 minutos, estabas como ida, ni siquiera me respondiste a mi pregunta-le recrimino Lucía
-¿D e qué trataba la pregunta?-preguntó
-T e estaba preguntando si ya tienes a alguien con quien ir al baile.
-No la verdad es que no…Se lo preguntaré cuando lo vuelva vez-dijo esto en voz baja.
-¿Que decías? Lo último no lo entendí-dijo Lucía.
-Nada no es nada, aun no se con quien iré al baile y ¿tú? ¿Ya sabes con quién vas a ir?
-Si Tyler el chico que juega al futbol me lo pidió anoche, cuando salimos de la fiesta….
Y ahí ya dejo de escuchar lo que su amiga le contaba. Porque a lo lejos vio a la razón de su vida, mirándola, observándola, cuidándola… Estaba claro que él la amaba se lo demostraba siempre que podía…
-Odette!!-dijo Lucia
-Si… ¿qué? ¿Qué pasa?....
-Volviste a dejarme hablando sola… De verdad no se qué te pasa, desde hace unas semanas estas muy rara…
-No es nada no te preocupes de verdad…
-Como quieras… pero vamos adentro, va a empezar a llover y llegaremos tarde a Historia y tu bien sabes que Don Bartolo es un poco demasiado arraigado a las normas, asique mueve ese precioso culo y vámonos-dijo Lucia.
-Está bien… vayamos a dar Historia-suspiro y entro al Instituto.
Pasaron las 3 primeras horas y Odette seguía pensando en él, en su chico misterioso, en el amor de su vida. No sabía cómo se llamaba, nunca se lo había preguntado, pero desde el momento en que lo vio por primera vez se enamoró de él y no le hacía falta nada para saber que iba a ser el amor de su existencia.

martes, 20 de abril de 2010

Aristoteles

El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona.
- Todo hombre tiene derecho a ser feliz.
- La esperanza es el sueño del hombre despierto.
- Un amigo fiel es un alma en dos cuerpos.
- Un estado es gobernado mejor por un hombre bueno que por unas buenas leyes.
- Es preciso que la filosofía sea un saber especial, de los primeros principios y de las primeras causas.
- Es propio del filósofo poder especular sobre todas las cosas.
- Los dialécticos y los sofistas, en sus disquisiciones, se revisten de la apariencia de filósofos.
- Como la vista es al cuerpo, la razón es al espíritu.
- Por aquello que llamamos justo queremos decir lo que es legal, lo que es limpio y equitativo.
- Más se estima lo que con más trabajo se gana.
- Se piensa que lo justo es lo igual, y así es; pero no para todos, sino para los iguales. Se piensa por el contrario que lo justo es lo desigual, y así es, pero no para todos, sino para los desiguales.

Edgar Allan Poe

En la música es acaso donde el alma se acerca más al gran fin por el que lucha cuando se siente inspirada por el sentimiento poético: la creación de la belleza sobrenatural.
- La felicidad no está en la ciencia, sino en la adquisición de la ciencia.
- Los que sueñan de día son conscientes de muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche.
- Todas la obras de arte deben empezar... Por el final.
- Todo lo que vemos desfilar ante nuestros ojos, todo lo que imaginamos, no es sino un sueño dentro de otro sueño.
- Porque la tortuga tiene los pies seguros, ¿es ésta una razón para cortar las alas al águila?
- El ajedrez es una frivolidad primorosa.
- El mejor jugador de ajedrez del mundo no puede llegar a otra cosa que ser simplemente el mejor jugador de ajedrez.
- La estupidez es el talento para la equivocación.
- La vida real del hombre es feliz, principalmente porque él siempre espera que pronto lo sea.
- Si quieres olvidar algo en el acto, haga una nota poniendo que hay que acordarse de eso.
- El hombre es un animal que estafa, y no hay otro animal que estafe fuera del hombre.

martes, 13 de abril de 2010

Edgar Allan Poe-El cuervo-

XVI
«Profeta, dije, o diablo, infausto cuervo
por Dios, por mí, por mi dolor acerbo,
por tu poder fatal
dime si alguna vez a Leonora
volveré a ver en la eternal aurora
donde feliz con los querubes mora »;
dijo el cuervo:  «¡Jamás! »
XVII
«Sea tal palabra la postrera
retorna a la plutónica rivera,»
grité:  «¡No vuelvas más,
no dejes ni una huella, ni una pluma
y mi espíritu envuelto en densa bruma
libra por fin el peso que le abruma! »
dijo el cuervo:  «¡Jamás! »
XVIII
Y el cuervo inmóvil, fúnebre y adusto
sigue siempre de Palas sobre el busto
y bajo mi fanal,
proyecta mancha lúgubre en la alfombra
y su mirada de demonio asombra...
¡Ay! ¿Mi alma enlutada de su sombra
se librará? ¡Jamás!

by: Angy

Edgar Allan Poe-El cuervo-

XI
Una respuesta al escuchar tan neta
me dije, no sin inquietud secreta,
«Es esto nada más.
Cuanto aprendió de un amo infortunado,
a quien tenaz ha perseguido el hado
y por solo estribillo ha conservado
¡ese jamás, jamás! » 
XII
Rodé mi asiento hasta quedar enfrente
de la puerta, del busto y del vidente
cuervo y entonces ya
reclinado en la blanda sedería
en ensueños fantásticos me hundía,
pensando siempre que decir querría
aquel jamás, jamás.
XIII
Largo tiempo quedéme así en reposo
aquel extraño pájaro ominoso
mirando sin cesar,
ocupaba el diván de terciopelo
do juntos nos sentamos y en mi duelo
pensaba que Ella, nunca en este suelo
lo ocuparía más.
XIV
Entonces parecióme el aire denso
con el aroma de quemado incienso
de un invisible altar;
y escucho voces repetir fervientes:
«Olvida a Leonor, bebe el nepenthes
bebe el olvido en sus letales fuentes »;
dijo el cuervo:  «¡Jamás! »
XV
«Profeta, dije, augur de otras edades
que arrojaron las negras tempestades
aquí para mi mal,
huésped de esta morada de tristura,
dí, fosco engendro de la noche oscura,
si un bálsamo habrá al fin a mi amargura »:
dijo el cuervo:  «¡Jamás! »

by: Angy

Edgar Allan Poe-El cuervo-

VI
Vuelvo a mi estancia con pavor secreto
y a escuchar torno pálido e inquieto
más fuerte golpear;
«algo, me digo, toca en mi ventana,
comprender quiero la señal arcana
y calmar esta angustia sobrehumana »:
¡el viento y nada más!
VII
Y la ventana abrí: revolcando
vi entonces un cuervo venerando
como ave de otra edad;
sin mayor ceremonia entró en mis salas
con gesto señorial y negras alas
y sobre un busto, en el dintel, de Palas
posóse y nada más.
VIII
Miro al pájaro negro, sonriente
ante su grave y serio continente
y le comienzo a hablar,
no sin un dejo de intención irónica:
«Oh cuervo, oh venerable ave anacrónica,
¿cuál es tu nombre en la región plutónica? »
Dijo el cuervo: «Jamás ».
IX
En este caso al par grotesco y raro
maravilléme al escuchar tan claro
tal nombre pronunciar
y debo confesar que sentí susto
pues ante nadie, creo, tuvo el gusto
de un cuervo ver, posado sobre un busto
con tal nombre: «Jamás ».
X
Cual si hubiese vertido en ese acento
el alma, calló el ave y ni un momento
las plumas movió ya,
«otros de mí han huido y se me alcanza
que él partirá mañana sin tardanza
como me ha abandonado la esperanza »;
dijo el cuervo: «¡Jamás! »

by: Angy

Edgar Allan Poe-El cuervo-

El cuervo
 I
En una noche pavorosa, inquieto
releía un vetusto mamotreto
cuando creí escuchar
un extraño ruido, de repente
como si alguien tocase suavemente
a mi puerta: «Visita impertinente
es, dije y nada más » .
II
¡Ah! me acuerdo muy bien; era en invierno
e impaciente medía el tiempo eterno
cansado de buscar
en los libros la calma bienhechora
al dolor de mi muerta Leonora
que habita con los ángeles ahora
¡para siempre jamás!
III
Sentí el sedeño y crujidor y elástico
rozar de las cortinas, un fantástico
terror, como jamás
sentido había y quise aquel ruido
explicando, mi espíritu oprimido
calmar por fin: «Un viajero perdido
es, dije y nada más ».
IV
Ya sintiendo más calma: «Caballero
exclamé, o dama, suplicaros quiero
os sirváis excusar
mas mi atención no estaba bien despierta
y fue vuestra llamada tan incierta...»
Abrí entonces de par en par la puerta:
tinieblas nada más.
V
Miro al espacio, exploro la tiniebla
y siento entonces que mi mente puebla
turba de ideas cual
ningún otro mortal las tuvo antes
y escucho con oídos anhelantes
«Leonora » unas voces susurrantes
murmurar nada más.

by: Angy

miércoles, 17 de marzo de 2010

Continuación





-Viniste….-susurró. 

-Claro, no podía dejar de pensar en ti, estuviste todo el día metida en mi cabeza- dijo él. 

Sin más palabras entre ellos dos, se fundieron en un tierno beso, donde se veía que el amor que sentían el uno por el otro era mucho más fuerte que cualquier cosa. 

Después de ese beso tierno entre ellos se quedaron mirándose a los ojos, pues allí es donde se reflejaba mucho mas su amor, no hacían falta palabras, no hacía besos, no hacía falta nada, solo con mirarse en los ojos lo reflejaban todo. 

Se pasaron horas mirándose a los ojos, abrazados sin querer soltarse el uno del otro, pero era tarde y Odette debía volver a casa o sus padres no le dejarían salir más y eso para ella sería como una muerte en vida. 

-Te amo- dijo Odette. 

-Te amo, más de lo que piensas.-dijo él 

Cuando los dos se juraron amor ella siguió su camino a casa, iba pensando en su amado. Hacía 8 meses que le conocía, y que se había enamorado de él, pero ella solo le veía en las noches de luna, y la última noche de luna él le juro que la amaba y que siempre estaría a su lado. A partir de esa noche, cada luna llena y cada luna nueva ella esperaba mirando hacía las estrellas, esperando a su amado, porque tarde o temprano el llegaba, siempre llegaba. 

Mientras Odette llegaba a su casa, abrió las puertas de su casa, era parecida a una mansión, tenía altos techos, con estilo gótico, esa casa perteneció a sus antepasados, y toda su familia ha vivido allí. Mientras subía las escaleras de mármol hacía su cuarto pensaba en la próxima noche en la que vería a su amado. 


martes, 16 de marzo de 2010

New History...




Eran las 1 de la madrugada y la dulce y tierna muchacha iba paseando sola por el bosque, sus amigos se despidieron de ella, en la linde del bosque, su casa quedaba a unos metros del bosque y ella decidió ir sola hacia su casa.
A Odette le encantaba andar sola por el bosque se sentía segura entre las ramas de los árboles mientras miraba hacia el cielo y veía la luna brillar... Se podría tirar horas sentada en el tronco de algún árbol mirando a la luna...Porque se sentía segura alrededor de sus árboles y mirando hacía la luna.

El bosque era sombrío, lúgubre, siniestro, pero sin embargo ella estaba segura allí. Amaba todos los sonidos del bosque, desde el agua del arroyo que discurría cerca de donde ella se encontraba, hasta los aullidos de los perros....

Odette se dirigía hacía su casa, después de relajarse en el bosque cuando, escuchó un ruido, ese ruido que había estado esperando por mucho tiempo....

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